No adaptamos lo que no encaja. Desarrollamos software a la medida de sus procesos — sin funciones que nadie usa, sin costos que nadie justifica.
No es para todos los proyectos. Es para los que tienen suficiente complejidad como para que equivocarse en la definición salga muy caro.
Cuando el scope no está claro. Cuando hay que elegir entre tecnologías que no conoces y el error de elección te va a acompañar durante años. Cuando el presupuesto es significativo y quieres validación técnica antes de comprometerte. Cuando has tenido proyectos fallidos antes y quieres hacerlo diferente esta vez.
En todos estos casos, el advisory de software no es un lujo — es la inversión que evita el costo de equivocarse. Un proyecto de $50.000 USD que empieza con un advisory de $3.000 USD tiene mucho más probabilidad de terminar bien que uno que empezó directo al desarrollo porque "el scope era claro".
La realidad es que el scope casi nunca es tan claro como parece en la reunión inicial. Las ambigüedades, las excepciones de negocio, las dependencias de sistemas externos y las decisiones de arquitectura que nadie quiso tomar por adelantado — todo eso emerge durante el desarrollo, y emerge de la manera más cara posible: cuando ya hay código escrito que hay que rehacer.
No cuando el proyecto es estándar. Sí cuando el error de definición tiene consecuencias significativas.
Hay múltiples interpretaciones de lo que el sistema debe hacer y ninguna está documentada de forma que un equipo técnico pueda cotizar con precisión.
La decisión de stack tiene consecuencias a largo plazo y el equipo interno no tiene la experiencia para evaluarlas con criterio técnico.
Cuando el proyecto tiene un presupuesto estimado superior a $20.000 USD, el costo de equivocarse en la definición supera con creces el costo del advisory.
El equipo ha intentado proyectos similares que no terminaron bien — ya sea por scope creep, por tecnología equivocada o por un proveedor que no entendió el negocio.
No entregamos un documento teórico de 80 páginas que nadie leerá. Entregamos decisiones.
La consultoría genérica describe el problema en detalle y enumera las opciones posibles. El advisory de software toma posición: qué construir primero, qué diferir, qué comprar en vez de construir, qué proveedor contratar según el alcance, qué arquitectura aguanta el crecimiento del próximo año.
Las recomendaciones tienen sustento técnico específico y tienen en cuenta el contexto real del cliente: el equipo que va a mantener el sistema, la infraestructura existente, el presupuesto real (no el ideal), y las integraciones que no pueden eliminarse.
El entregable del advisory es un conjunto de documentos que cualquier proveedor competente puede usar para cotizar y ejecutar — con precisión suficiente para comprometer presupuesto y plazos con fundamento real.
Documentos concretos, no presentaciones de PowerPoint. Cada entregable tiene un propósito específico.
Qué debe hacer el sistema (funcional) y con qué restricciones debe hacerlo: performance, disponibilidad, seguridad, escalabilidad (no funcional). Ambos son necesarios para cotizar con precisión.
La estructura de componentes del sistema, sus relaciones y las tecnologías recomendadas para cada capa. Con justificación de por qué esa arquitectura y no las alternativas.
No el número que el cliente quería escuchar. Los rangos reflejan la incertidumbre real: qué puede ocurrir en el escenario optimista y qué en el conservador, y por qué.
Los riesgos más probables y de mayor impacto para el proyecto, ordenados por prioridad, con la acción concreta que reduce cada uno antes de que ocurra.
Qué tecnologías usar y por qué. Qué perfil técnico debe tener el equipo que ejecute el proyecto — y qué señales buscar al evaluar propuestas de proveedores.
No el inventario completo de proyectos posibles — los que más frecuentemente se benefician de un advisory previo.
Sistemas que centralizan procesos de una empresa: aprobaciones, seguimiento de proyectos, gestión de clientes, reportes consolidados de múltiples fuentes.
Cuando WooCommerce o Shopify no se adaptan: precios por perfil de cliente, flujos de cotización complejos, integraciones con ERP propietario.
Conectar CRM, ERP, sistema de facturación, plataforma logística y base de datos propia en un flujo de datos coherente y confiable.
Cuando se tiene la idea del producto pero no está claro el MVP, la arquitectura que aguante el crecimiento esperado ni el stack correcto para el equipo disponible.
El umbral donde el costo del advisory es claramente una fracción del riesgo de equivocarse en la definición.
Reemplazar un sistema que lleva años en producción requiere entender qué funcionalidad real usa la empresa — no solo lo que dice que usa — antes de diseñar el reemplazo.
Cuatro fases con entregables claros en cada una. El proceso no termina con un diagnóstico — termina con una hoja de ruta ejecutable.
01
Sesiones de trabajo con el equipo del cliente para entender el negocio, los usuarios, los sistemas existentes y las restricciones reales del proyecto.
02
Propuesta de arquitectura técnica, definición de componentes, elección de stack y diseño del flujo de datos entre sistemas. Con justificación de cada decisión.
03
Estimación de esfuerzo por fases con rangos honestos y la incertidumbre que los produce. Identificación y priorización de riesgos con acciones de mitigación concretas.
04
Consolidación de todos los entregables en un paquete de documentos que cualquier proveedor competente puede usar para cotizar y ejecutar el proyecto.
Decisiones técnicas con sustento, no con intuición.
Hablar con un advisorLa inversión en prevenir es siempre menor que en corregir.
Ver Advisor ProjectsNo compramos lo que no encaja. Desarrollamos software a la medida de sus procesos — sin funciones que nadie usa ni costos que nadie justifica.
Describir el proyecto →Para proyectos de alcance medio, el advisory toma entre 2 y 4 semanas desde la primera sesión de trabajo hasta la entrega de los documentos finales. Para proyectos muy complejos o con múltiples sistemas involucrados, puede extenderse hasta 6 semanas. El plazo se define después de entender el alcance del proyecto en una sesión inicial, no antes.
Si el proyecto es del tipo que hacemos (desarrollo web, apps, automatización con IA), ofrecemos la ejecución con el beneficio de que ya conocemos el problema en profundidad — lo que reduce el tiempo de onboarding y los riesgos de malentendidos. El costo del advisory se puede descontar parcialmente del costo del proyecto de desarrollo. Si el proyecto requiere un tipo de proveedor diferente, lo recomendamos con honestidad.
Es más que un diagnóstico. Un diagnóstico describe el problema. El advisory toma decisiones: qué arquitectura, qué stack, qué hacer primero, qué riesgos mitigar y cómo. La diferencia es que el output del advisory puede usarse directamente para ejecutar — no requiere una fase adicional de "diseño de solución" porque el diseño es parte del advisory.
No. El advisory está diseñado para que personas con perfil de negocio puedan participar sin conocimiento técnico previo. Hacemos las preguntas correctas sobre el negocio y traducimos las respuestas a requerimientos técnicos. Si hay un equipo técnico interno, su participación enriquece el proceso — pero no es un prerequisito. El resultado final es comprensible tanto para el equipo de negocio como para el equipo técnico que lo ejecutará.
El costo de software a medida en Colombia depende del alcance y la complejidad. Proyectos simples como paneles de administración, sistemas de inventario o módulos de reportes oscilan entre COP 8 y 20 millones. Plataformas completas con múltiples módulos, usuarios, roles y APIs externas pueden estar entre COP 30 y 120 millones. El precio siempre incluye: análisis de requerimientos, código fuente completo, documentación técnica, pruebas y 3 meses de soporte posterior a la entrega. El software siempre es suyo.
Hablemos del proyecto. Una sesión inicial sin costo para determinar si el advisory tiene sentido para su caso.
Hablar con el equipo →